Desde el 1 de enero de 2008, el seguro obligatorio responde por una cantidad de hasta 70 millones de euros por siniestro, para atender los daños personales de un accidente, y hasta 15 millones para indemnizar los daños a los bienes.
Recuerda que éste es el seguro obligatorio, por lo que si tú eres considerado culpable del accidente y no tienes ninguna cobertura adicional, tus daños personales y los de tu vehículo no serán cubiertos. El seguro obligatorio atiende sólo daños a terceros perjudicados como los daños a otro conductor, otro vehículo o los que sufran tus propios ocupantes.
Evidentemente, si tu seguro es de los denominados "todo riesgo" no debes preocuparte de nada.