Con caracter general, la inmensa mayoría de los productos aseguradores son inversiones de absuluta tranquilidad para el cliente.
Esto es así porque es la compañía o mutua la que asume el riesgo de la inversión por lo que, con independencia de si los mercados suben o bajan, el cliente recupera toda su inversión al finalizar el periodo contratado, más la rentabilidad que tuviera asegurada en el contrato.
Decimos la inmensa mayoría, porque hay productos en los que es el tomador, el que invierte, el que asume el riesgo de la inversión. El Unit Linked es uno de ellos. Lo gestionan compañias aseguradoras con la misma eficacia que en el resto de seguros. Las entidades aseguradoras tienen una amplia oferta de estos productos y orienta a los clientes en función de su perfil inversor pero, al final, es el ahorrador el que define las estrategias y por tanto asume el riesgo de acertar o equivocarse obteniendo un mejor o peor resultado de su gestión inversora.
A partir del 1 de enero, las entidades que comercializan Unit-Linked van a facilitar esa tarea de selección previa y comparabilidad de oferta antes de contratar. Para ello, de manera voluntaria, se van adheriendo a la Guía de Buenas prácticas impulsada por Unespa que establece una nota informativa previa estandarizada para que el inversor pueda comparar fácilmente las diferentes ofertas.
España se anticipa así a una iniciativa de autorregulación europea que se está analizando en otros mercados europeos.
Unit linked: esta expresión inglesa quiere decir «vinculado a unidades de cuenta», aunque en español también se suele definir como «seguros en los que el tomador asume el riesgo de la inversión». Son seguros de ahorro que no garantizan rentabilidad mínima, pero en la que el cliente tiene el poder de decidir dónde se invierte su dinero, y cambiar esas inversiones